Calidad, contaminación y cómo leer una etiqueta
Qué porcentaje de suplementos no contiene lo que dice, qué certificaciones sirven de verdad y cómo leer una etiqueta sin tragarse el marketing.
Este capítulo no va de si un suplemento funciona, sino de algo previo: si el bote contiene lo que dice contener. La respuesta, medida repetidamente durante veinte años, es que bastante a menudo no.
Cuánto se contamina, de verdad
Una parte no trivial de los suplementos contiene sustancias no declaradas
El estudio internacional de Geyer, encargado por el COI, analizó 634 suplementos de 13 países y encontró esteroides anabolizantes no declarados en el 14,8 %. Casi veinte años después, el trabajo de Duiven sobre productos comerciales de nutrición deportiva volvió a encontrar sustancias dopantes no declaradas en una fracción alta de la muestra. No es un problema histórico resuelto: es el estado del mercado.
A quién le importa esto de verdad
Si compites bajo control antidopaje, la responsabilidad objetiva es tuya: «estaba en el suplemento» no es una defensa admitida. Si no compites, el riesgo cambia de forma pero no desaparece: estimulantes no declarados, dosis muy por encima de lo que pone y adulteraciones con fármacos son motivos documentados de daño hepático y cardiovascular.
El riesgo no se reparte por igual. Se concentra en las categorías donde el efecto prometido no se puede conseguir legalmente: pérdida de grasa, «energía» extrema, «boosters» hormonales y todo lo que promete resultados de fármaco. La proteína en polvo, la creatina monohidrato y la cafeína de una marca grande son, comparativamente, la parte aburrida y segura del mercado.
Qué certificación sirve
Las etiquetas de calidad no son equivalentes. Sólo hay una pregunta que importa: ¿se analiza cada lote en un laboratorio independiente contra la lista de sustancias prohibidas?
| Sello | Qué garantiza | Cuándo importa |
|---|---|---|
| Informed Sport | Análisis lote a lote frente a la lista de la AMA, en laboratorio independiente | Imprescindible si compites con control antidopaje |
| NSF Certified for Sport | Lo mismo, más auditoría de la planta de fabricación | Equivalente al anterior; más extendido en Estados Unidos |
| Cologne List | Cribado en el laboratorio de Colonia sobre muestras del producto | Frecuente en marcas europeas |
| GMP / ISO | Buenas prácticas de fabricación. No analiza dopaje ni eficacia | Mínimo higiénico, no una garantía de contenido |
| «Testado en laboratorio» | Nada verificable. No es un sello, es una frase | Ignorar |
Qué cuesta la certificación
Un producto certificado lote a lote suele costar entre un 15 y un 30 % más. Para quien compite, es el precio de no jugarse una sanción de años. Para quien no compite, es una compra razonable en las categorías de riesgo y bastante prescindible en un bote de creatina monohidrato.
Leer una etiqueta en un minuto
- 1
Empieza por la dosis por toma, no por el envase
Compara el gramaje de cada ingrediente activo con la dosis que usaron los estudios. La trampa más común no es mentir: es incluir el ingrediente famoso en una décima parte de la dosis útil.
- 2
Desconfía de los blends patentados
Un «complejo propietario, 4.200 mg» que lista ocho ingredientes sin desglosar no permite saber cuánto lleva de cada uno. Se usa exactamente para eso. Sin desglose, no hay forma de valorarlo.
- 3
Cuenta las raciones reales
Un bote de 1 kg de proteína al 80 % son 800 g de proteína, no 1 kg. Y si la toma son 30 g, el bote da 33 tomas, no 40. El precio que importa es el de la dosis, no el del bote.
- 4
Busca el porcentaje de proteína o la forma química
En proteína, gramos de proteína por 100 g de producto. En creatina, que ponga monohidrato (idealmente Creapure). En cualquier mineral, la sal: no es lo mismo óxido de magnesio que citrato.
- 5
Lee la lista de ingredientes hasta el final
Ahí aparecen los aminoácidos añadidos para inflar el análisis de nitrógeno, los edulcorantes y los rellenos. Un producto con glicina y taurina en los primeros puestos de una proteína es un producto peor de lo que dice ser.
Amino spiking
Los análisis baratos de proteína miden nitrógeno total y lo convierten en «proteína». Añadir aminoácidos libres baratos —glicina, taurina, creatina— sube esa cifra sin aportar proteína completa. Es legal, difícil de detectar en la etiqueta y una de las razones por las que el precio por kilo de proteína varía tanto entre marcas.
Lo que la ley permite decir
En la Unión Europea, una declaración de propiedades saludables sólo se puede usar si está autorizada en el registro europeo tras evaluación de la EFSA. Eso explica el idioma raro de los envases: «contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario» es una frase autorizada; «refuerza tus defensas» no lo es.
- Una declaración autorizada no dice que el producto funcione para ti. Suele significar sólo que el nutriente es necesario y que el producto lleva una cantidad relevante.
- Los reclamos vagos son el sustituto de los prohibidos. «Fórmula avanzada», «máxima absorción» o «calidad farmacéutica» no significan nada regulado.
- Un testimonio o un atleta patrocinado no es evidencia. Es publicidad, y en suplementos es la forma más común de sostener un producto sin datos.
Qué mirar antes de darle a comprar
Vale para cualquier tienda y para cualquier producto de la guía. Es la lista corta que separa un bote útil de uno caro.
- Precio por dosis efectiva, no por boteDivide el precio entre las tomas reales a la dosis que usaron los estudios.
- Forma química explícitaMonohidrato, citrato, bisglicinato… Si no lo pone, lo esconde.
- Desglose completo, sin blends patentadosCada ingrediente con sus miligramos.
- Sello lote a lote si compitesInformed Sport, NSF Certified for Sport o Cologne List.
- Sin sabor cuando se puedaMenos aditivos, más barato y mezclable con lo que quieras.
Para llevarte
- Cerca del 15 % de los suplementos analizados en estudios internacionales contenían sustancias no declaradas.
- La única certificación que resuelve el problema es la que analiza lote a lote: Informed Sport, NSF Certified for Sport o Cologne List.
- La estafa habitual no es mentir en la etiqueta, es infradosificar el ingrediente estrella y esconderlo en un blend.
- El precio que importa es el de la dosis efectiva al mes, no el del envase.
Fuentes de este capítulo
- [1]Geyer H, Parr MK, Mareck U, Reinhart U, Schrader Y, Schänzer W (2004). Analysis of non-hormonal nutritional supplements for anabolic-androgenic steroids: results of an international study. International Journal of Sports Medicine. ensayo
- [2]Duiven E, van Loon LJC, Spruijt L, Koert W, de Hon OM (2021). Undeclared Doping Substances are Highly Prevalent in Commercial Sports Nutrition Supplements. Journal of Sports Science and Medicine. ensayo
- [3]Maughan RJ, Burke LM, Dvorak J, et al. (2018). IOC consensus statement: dietary supplements and the high-performance athlete. British Journal of Sports Medicine. posicionamiento
- [4]Cohen PA (2014). Hazards of hindsight — monitoring the safety of nutritional supplements. New England Journal of Medicine. revisión
- [5]European Food Safety Authority (2026). Declaraciones de propiedades saludables: dictámenes y registro de la UE. EFSA. guía oficial
- [6]Informed Sport (LGC) (2026). Programa de certificación antidopaje lote a lote. Informed Sport. recurso
- [7]NSF (2026). Certified for Sport: certificación de suplementos deportivos. NSF. recurso
- [8]Australian Institute of Sport (2025). AIS Sports Supplement Framework: clasificación ABCD de suplementos. Australian Institute of Sport. guía oficial