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Vitaminas, minerales y salud

Vitamina D, hierro, omega-3, magnesio y compañía: dónde hay déficits reales que corregir, dónde el multivitamínico no aporta nada y por qué los antioxidantes en dosis altas pueden restar.


Los micronutrientes se comportan al revés que las ayudas ergogénicas: corregir un déficit produce mejoras grandes, y suplementar sin déficit no produce ninguna. La pregunta útil no es «¿me viene bien la vitamina D?», sino «¿tengo poca?».

Qué dice la evidenciaEvidencia alta

Suplementar sin déficit no mejora el rendimiento

La revisión de Larson-Meyer sobre evaluación del estado nutricional en atletas lo resume: los micronutrientes son necesarios para el rendimiento, y añadirlos por encima del requerimiento no lo mejora. El posicionamiento conjunto del ACSM y la Academy of Nutrition and Dietetics es igual de explícito: un multivitamínico no está indicado de rutina en deportistas que comen suficiente y variado.

La condición que casi nadie mira primero

La causa más frecuente de déficits múltiples en gente que entrena no es la mala suerte: es comer poco. En un déficit calórico agresivo y sostenido, todos los micronutrientes bajan a la vez. Si estás ahí, el arreglo es comer más (a qué ritmo), no un bote de multivitamínico.

Vitamina D

Qué dice la evidenciaEvidencia alta

El déficit es frecuente y sí merece corregirse

El meta-análisis de Farrokhyar encontró niveles inadecuados de vitamina D en cerca del 56 % de los atletas estudiados, con más prevalencia en deportes de interior, latitudes altas e invierno. La revisión de Owens y Close describe su papel en músculo, hueso y función inmune. Corregir un déficit real mejora fuerza y salud ósea; suplementar a quien ya tiene niveles suficientes no aporta nada demostrado.

Cómo saberlo
Analítica de 25-OH-vitamina D

Es barata y es la única forma. Los síntomas no sirven para diagnosticarlo.

Dosis habitual de mantenimiento
1.000-2.000 UI/día

Corregir un déficit establecido requiere pauta médica, no una dosis de catálogo.

Quién tiene más riesgo
Invierno, piel oscura, interior, latitud alta

En el norte de Europa, casi todo el mundo entre octubre y marzo.

Con qué tomarla
Con una comida con grasa

Es liposoluble: en ayunas se absorbe peor.

Hierro

Es el déficit con más impacto directo sobre el rendimiento aeróbico, y el que más se concentra en un grupo concreto: mujeres que corren.

Qué dice la evidenciaEvidencia moderada

El corredor de fondo pierde hierro por vías que otros deportistas no tienen

La revisión de Sim describe el conjunto: hemólisis por impacto del pie, pérdidas por sudor y orina, sangrado gastrointestinal subclínico y —la vía principal— el aumento de hepcidina tras el ejercicio intenso, que bloquea la absorción intestinal durante horas. Sumado a la menstruación, explica que la ferritina baja sea tan frecuente en corredoras. El efecto de corregirlo, cuando el déficit existe, es grande.

  • No se suplementa a ciegas. El exceso de hierro es tóxico y se acumula. Hace falta analítica con ferritina, no sólo hemoglobina.
  • Cuándo tomarlo: por la mañana y lejos de las sesiones duras, porque la hepcidina sube durante horas después del ejercicio.
  • Con qué: vitamina C mejora la absorción; café, té, calcio y fibra la empeoran.
  • Síntomas de sospecha: fatiga desproporcionada, ritmos que antes eran fáciles y ahora cuestan, frecuencia cardiaca alta a ritmos suaves (cuándo el problema no es el plan).

Omega-3

EPA y DHA tienen efectos cardiovasculares y antiinflamatorios bien establecidos a nivel poblacional. En rendimiento deportivo, la evidencia es más modesta de lo que sugiere su precio.

Qué dice la evidenciaEvidencia moderada

Efecto pequeño en recuperación y respuesta anabólica; sólido en salud general

La revisión de Philpott describe señales en reducción del daño muscular y del dolor tardío, y en sensibilización de la respuesta a la proteína, con resultados inconsistentes entre estudios. Donde no hay discusión es en lo otro: si no comes pescado azul dos veces por semana, un suplemento de EPA+DHA es una compra razonable por salud, no por rendimiento.

Dosis
1-2 g/día de EPA + DHA combinados

Mira la suma de EPA y DHA, no los miligramos de «aceite de pescado».

Vegano
Aceite de algas

Es la fuente original: el pescado lo obtiene de ahí.

Calidad
Que declare test de metales pesados y oxidación

Un aceite rancio huele y sabe a rancio; devuélvelo.

Magnesio, zinc y el resto

NutrienteQué se le atribuyeQué sostiene la evidencia
MagnesioCalambres, sueño, recuperaciónCorregir un déficit ayuda; en gente con niveles normales, el efecto sobre calambres no está demostrado. Bisglicinato o citrato se toleran mejor que el óxido
ZincTestosterona, inmunidadSólo relevante si hay déficit. En exceso interfiere con la absorción de cobre
CalcioSalud óseaImportante, y mejor por dieta. Prioritario en amenorrea y baja disponibilidad energética
Vitamina CResfriados, inmunidadLa revisión Cochrane no encuentra prevención en población general; sí una reducción pequeña de la duración, y algo más en gente sometida a esfuerzo físico extremo
MultivitamínicoCubrir huecosPóliza barata en dietas restrictivas o muy hipocalóricas. Sin efecto sobre rendimiento en quien come bien
ProbióticosDigestión, inmunidadEl posicionamiento de la ISSN describe beneficios cepa-específicos en salud digestiva y respiratoria. La cepa concreta importa más que la marca

Antioxidantes: el caso en el que suplementar resta

Qué dice la evidenciaEvidencia moderada

Las dosis altas de vitamina C y E pueden frenar las adaptaciones al entrenamiento

El ensayo de Paulsen, doble ciego y controlado, encontró que 1.000 mg de vitamina C y 235 mg de vitamina E al día atenuaban marcadores celulares de adaptación al entrenamiento de resistencia. Merry y Ristow revisan el conjunto y llegan a una conclusión coherente: el estrés oxidativo del ejercicio es parte de la señal que provoca la adaptación, y apagarlo con dosis farmacológicas puede apagar también la respuesta. No aplica a los antioxidantes de la comida.

La excepción razonable

En una semana de competición, donde recuperar rápido vale más que adaptarse, tiene sentido usar recursos antiinflamatorios —cerezas ácidas, por ejemplo— y suspenderlos al volver al bloque de entrenamiento. Es la lógica general: en fase de construcción, no interfieras con la señal.

Sueño

Es la palanca de recuperación más grande y la que menos suplementos necesita. La revisión de Halson sobre sueño en atletas de élite resume las intervenciones nutricionales con algo de respaldo, y todas son modestas comparadas con acostarse antes.

  • Melatonina: útil sobre todo para desplazar el reloj —viajes con cambio horario, turnos—, no como somnífero. Dosis bajas (0,5-3 mg) funcionan igual o mejor que las altas.
  • Magnesio: si hay déficit, ayuda; si no, poco.
  • Ashwagandha: el meta-análisis bayesiano de Bonilla encuentra efectos pequeños sobre rendimiento y marcadores de estrés, con estudios heterogéneos y de calidad variable.
  • Cafeína: el suplemento que más empeora el sueño. Vigila la hora, no sólo la dosis (vida media).

Para llevarte

  • Los micronutrientes sólo mejoran el rendimiento cuando corrigen un déficit real.
  • Vitamina D y hierro son los dos que sí merecen analítica, especialmente en corredoras.
  • El omega-3 es buena compra por salud y modesta por rendimiento.
  • Dosis altas de vitamina C y E pueden atenuar las adaptaciones: no las tomes en bloques de construcción.
  • El multivitamínico es una póliza en dietas restrictivas, no una ayuda ergogénica.

Fuentes de este capítulo

  1. [1]Larson-Meyer DE, Woolf K, Burke L (2018). Assessment of Nutrient Status in Athletes and the Need for Supplementation. International Journal of Sport Nutrition and Exercise Metabolism. revisión
  2. [2]Thomas DT, Erdman KA, Burke LM (2016). Position of the Academy of Nutrition and Dietetics, Dietitians of Canada, and the American College of Sports Medicine: Nutrition and Athletic Performance. Medicine & Science in Sports & Exercise. posicionamiento
  3. [3]Farrokhyar F, Tabasinejad R, Dao D, et al. (2015). Prevalence of vitamin D inadequacy in athletes: a systematic review and meta-analysis. Sports Medicine. meta-análisis
  4. [4]Owens DJ, Allison R, Close GL (2018). Vitamin D and the Athlete: Current Perspectives and New Challenges. Sports Medicine. revisión
  5. [5]Sim M, Garvican-Lewis LA, Cox GR, et al. (2019). Iron considerations for the athlete: a narrative review. European Journal of Applied Physiology. revisión
  6. [6]Philpott JD, Witard OC, Galloway SDR (2019). Applications of omega-3 polyunsaturated fatty acid supplementation for sport performance. Research in Sports Medicine. revisión
  7. [7]Hemilä H, Chalker E (2013). Vitamin C for preventing and treating the common cold. Cochrane Database of Systematic Reviews. meta-análisis
  8. [8]Jäger R, Mohr AE, Carpenter KC, et al. (2019). International Society of Sports Nutrition Position Stand: Probiotics. Journal of the International Society of Sports Nutrition. posicionamiento
  9. [9]Paulsen G, Cumming KT, Holden G, et al. (2014). Vitamin C and E supplementation hampers cellular adaptation to endurance training in humans: a double-blind, randomised, controlled trial. Journal of Physiology. ensayo
  10. [10]Merry TL, Ristow M (2016). Do antioxidant supplements interfere with skeletal muscle adaptation to exercise training?. Journal of Physiology. revisión
  11. [11]Halson SL (2014). Sleep in Elite Athletes and Nutritional Interventions to Enhance Sleep. Sports Medicine. revisión
  12. [12]Bonilla DA, Moreno Y, Gho C, Petro JL, Odriozola-Martínez A, Kreider RB (2021). Effects of Ashwagandha (Withania somnifera) on Physical Performance: Systematic Review and Bayesian Meta-Analysis. Journal of Functional Morphology and Kinesiology. meta-análisis
  13. [13]Mountjoy M, Ackerman KE, Bailey DM, et al. (2023). 2023 International Olympic Committee’s (IOC) consensus statement on Relative Energy Deficiency in Sport (REDs). British Journal of Sports Medicine. posicionamiento